
MATERNIDAD A TEMPRANA EDAD
Puntos claves
• En casi todo el mundo, la mayoría de las mujeres jóvenes inician su actividad sexual durante el período de la adolescencia que se situa entre los 11 y los 18 años de edad. La proporción de jóvenes que han tenido relaciones oscila entre la mitad y los dos tercios en los países de América Latina y el Caribe, llega a las tres cuartas partes o más en muchos países del mundo desarrollado, y es superior a nueve de cada 10 jóvenes en muchos países del Africa al sur del Sahara.
• En muchas sociedades, la mujer inicia sus relaciones sexuales durante la adolescencia porque se espera que contraiga matrimonio y comience a procrear a una temprana edad. En otras, generalmente el matrimonio ocurre más tarde, pero comúnmente se tienen relaciones sexuales antes del matrimonio. Sin lugar a dudas, algunas sociedades se encuentran en una etapa de transición de una norma social a otra.
• Independientemente de la norma que influye a la mujer joven, iniciar la actividad sexual durante la adolescencia involucra ciertos riesgos. Por ejemplo, las mujeres que se casan a temprana edad no desempeñan un papel activo en las decisiones relacionadas con la fecundidad y tienen pocas oportunidades para capacitarse académicamente o para trabajar. Las mujeres no casadas que contraen un embarazo deben decidir si se someten a un aborto o si están dispuestas a mantener un hijo nacido fuera del matrimonio. Tanto las mujeres casadas como las no casadas son vulnerables ante las enfermedades de transmisión sexual, y aquellas que tienen hijos a muy temprana edad o muy frecuentemente corren riesgos de salud.
Las adolescentes de hoy que son la generación más numerosa de jóvenes de entre 10 y 19 años, alcanzan la mayoría de edad en un mundo completamente diferente al que existió cuando sus padres vivieron su adolescencia. Si bien el ritmo de cambio varía entre las diferentes regiones del mundo, la sociedad atraviesa un período de rápida transformación, lo cual trae consigo un despliegue de nuevas posibilidades y novedosos desafíos para la juventud.
Mucos medios de comunicación modernos exponen a los jóvenes, aun a los que residen en los lugares más remotos, a diferentes valores y tradiciones, mientras que un mundo industrializado cada vez más concentrado en las urbes ofrece el encanto cautivante del adelanto y de las oportunidades. Pero si no tienen acceso a una educación y capacitación adecuadas, los jóvenes no podrán satisfacer las demandas de los lugares de trabajo del mundo moderno, y sin la guía de sus padres, de la comunidad y de los líderes del gobierno, carecerán de las herramientas necesarias para evaluar las ramificaciones y consecuencias de sus decisiones.
Sin embargo, en el mundo en desarrollo, donde hay una pobreza muy difundida, algunas familias sacrifican la educación de sus hijos cuando es necesario que éstos contribuyan al mantenimiento del hogar. En la mayoría de los países, del 70% al 100% de los niños están registrados en la escuela primaria, aunque varía mucho el total de años de escolaridad que estos jóvenes obtienen. Por ejemplo, en tanto que el 80% de las jóvenes en algunos países en desarrollo acceden a una educación básica - por lo menos siete años de escolaridad - en el Africa al sur del Sahara este porcentaje apenas alcanza al 25% o aún menos.
Si bien algunas jóvenes del grupo de 10-19 años inician sus relaciones sexuales. Y cada año, aproximadamente 14 millones de mujeres jóvenes de 15-19 años dan a luz. La maternidad adolescente es lo más común en los países en desarrollo donde, con frecuencia, entre la cuarta parte y la mitad de las mujeres que dan a luz por primera vez lo hacen antes de cumplir los 18 años. En forma inversa, en el mundo desarrollado - y en contados países en desarrollo - la maternidad a temprana edad afecta a menos de una de cada 10 mujeres.
